Se que estás perdiendo las esperanzas porque has pensado sobre tu situación mil veces y sabes que eres lo suficientemente inteligente como para sacar tus propias conclusiones respecto al problema. Eso es verdad, eres inteligente y lo que has pensado probablemente es cierto, tienes razón. Sin embargo, hay algo que también es verdad: estás sacando tus concluciones basándote en la información que TÚ tienes ahora…pero te faltan datos.
Seguramente piensas que tú eres quien mejor conoce tu relación junto a tu pareja ¿Quién más podría venir a opinar sobre lo que nos pasa, sobre nuestra intimidad? ¿Quién tendría más datos que nosotros mismos? Pues bien, es verdad que solo tú conoces la naturaleza de tu relación, pero lo que no conoces es la naturaleza de las relaciones, solo tienes una IDEA de cómo son. Estas ideas son tus CREENCIAS, las cuales determinan en última instancia tus emociones respecto al otro y tus acciones. Pero las creencias no son la realidad. La realidad es que las relaciones de pareja tienen sus leyes, son leyes naturales que rigen el mundo de las relaciones tal como las leyes físicas gobiernan el mundo físico. ¿Has estudiado estas leyes? No. Pero, yo si.
Te propongo un desafío: Espera, no te rindas aún con tu relación y dame un mes y medio para mostrarte los datos que tú no tienes. Luego, tomarás una decisión, la que tú quieras, pero ahora será una decisión informada, con base en la mayor cantidad de datos posibles, que te permitirán convencerte de que esa decisión es la mejor que puedes tomar en ese momento.
Las secuelas de dejar una relación son muy costosas, especialmente cuando hay hijos de por medio. Son ellos los que sufren literalmente un desgarro, doloroso y difícil de manejar a su corta edad sin los recursos cognitivos que un adulto si posee. ¿Acaso no darías cualquier cosa por evitarles ese dolor? Y podría seguir enfatizando el daño a nivel emocional y cognitivo que se producirá en ellos cuando les es arrebatada la SEGURIDAD que requieren para su buen desarrollo. Todo eso puede evitarse. Créeme, se puede.
Dame y date una oportunidad de intentar algo distinto, lo último que falta por intentar. Lo que puedes ganar es mucho, porque al final tendrás esa información que te falta para comprender exactamente qué está pasando en tu relación y en ti, y no volverás a cometer los mismos errores. Podrás tomar una decisión informada, y sea cual sea esta, finalmente podrás decir con toda propiedad: hice todo lo que pude.
Dame un mes y medio, no es mucho, y déjame hacer por ti lo que sé hacer. No te arrepentirás.
Soy María Luisa Contreras, psicóloga y magister en psicología de la salud de la Pontificia Universidad Católica de Chile, experta en psicología de la pareja y salud relacional. Llevo más de 15 años ayudando a parejas a superar sus conflictos más íntimos, utilizando una metodología única basada en las investigaciones sobre parejas y el estudio de las ciencias naturales. Soy autora del libro «Las Leyes Naturales de la Atracción» y sé que puedo ayudarte.
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